Al principio no entendí por qué lo hacías. No podía creer que me estaba pasando algo así dos veces. Me vinieron tantas cosas a la cabeza, cosas que sé que no pudieron haber pasado, cosas que si pasaron fui yo quien las desencadenó, otras que siempre la mente y la sociedad humana te hacen inventar y te hacen la vida más dolorosa. Por qué debe doler tanto ser feliz , por qué duele tanto tratar de ser feliz, ya sé que amar duele más que cualquier herida superficial que se pueda experimentar pero no le da el derecho a romper el corazón de ese modo, ni de mutilar el alma de esa manera tan despiadada; ya nada sabe a su sabor natural, todo sabe a ella, todo me recuerda a esa falta de ojos manchados y a voz melódica, a besos de mañana, a piernas en mis piernas, a manos en mi pecho, a cabellos rubios en mi rostro, a nalgas recostadas a mis sueños, a gemidos de gozo y picardía en la batalla donde ganas por R.C.C. y nuca pides un desquite... a lágrimas al final. No quiero dejar de tener ese sabor de mujer propia y rebelde en mis labios, no quiero dejar que se esfumen esos recuerdos que me hicieron saber que lo que vivía era vida, y no una repetición de las horas de un mismo día que pasaban junto a mis ojos reviviéndose cada segundo de si mismo antes de que invadieras mi vida. Creo que no podré olvidar la impresión de ser.. amado por lo que soy y no por lo que quieres aparentar ser para conquistar lo que pretendes creer que es bello y que debe estar a tu lado para adornar tu tiempo en la tierra. No puedo intentar hacer que te preocupe algo a lo que ya utilizaste y que debes reciclar, no pretendo hacerme sentir lástima, ni pretendo hacer que obres por caridad en prestar sentimientos que no salen sin dar nada a cambio -aunque la experiencia me dice que amar por lástima o aguantar en silencio una verdad son cualidades que te hacen- no deseo saber que me amaste mucho tiempo por caridad sin decirlo y por miedo a una verdad que sientes que hiere dos veces en la misma zona de tu alma, y no la compartes con quien hubiera hecho un hoyo en su propia carne para evitar la catástrofe de un hundimiento. Mas a veces es necesario una decepción para darse cuenta de una verdad mayor.
Debo confesar que el tiempo sumido en este estado de donde no puedes salir ni con todas tus uñas, te hace ver y sentir sentimientos que no deberías de haber perdido por culpa de la cochina rutina de cada día de trabajo o de cada “pegajoso” día de pareja; sentimientos y actitudes que te hacen ser una persona diferente. “El amor al igual que las personas no saben lo que tienen hasta que lo pierden”, estas son duras palabras que se aprenden por uno mismo, sacrificando por estupidez o por falta de experiencia, lo que se tiene, en mi caso: mi felicidad y mi “burbuja rosada”.
El tiempo no se puede echar atrás, como “no se puede mandar en donde se crean los sentimientos” -eso creo que lo he oído en otra parte- como también no siempre se puede tener lo que uno quiere aunque libres la batalla del siglo contra los demonios que conforman tu desesperación, y además creas que el motivo de tu lucha no te deje batallar por él, y ahí es cuando te preguntas: !¿Qué hacer?! Y... oigas a tus ángeles guardianes decir: “Olvida eso y vive” o “Olvida esa puta que nuca te quiso, ya vendrán tiempos mejores” o algunos que haciéndose de oídos sordos te miran y no te ayudan ni siquiera a desahogar la sangre que te deja el navajazo que te han asestado de repente. No creo que nadie sepa lo que duele hasta que lo experimenta en carnes cuando la soledad te invade de nuevo tragándose todo recuerdo feliz de tus días cuando...
martes, 19 de agosto de 2008
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